Presentación

El invierno nos invita a meditar en la muerte y renacer de todas las cosas

Hojas de roble en Gredos

En un ocasión le preguntaron a un sacerdote: “Padre, ¿se puede fumar mientras se reza?”. El cura respondió: “Pues hijo, no me parece bien que fumes mientras estás rezando, pero no creo que esté mal que reces mientras estás fumando”. De la misma manera, yo me digo que quizá no sea adecuado cocinar mientras estamos meditando pero, ¿por qué no meditar mientras cocinamos?

Cuando tenía 11 años mi madre y yo habíamos ido a Madrid a visitar a una tía, y por la noche le pedí a mi madre que me preparara la cena. Mi tía me dijo: “¿Por qué no te la preparas tú? Ven, que te voy a enseñar”, y así aprendí a cocinar mi primer plato: la tortilla francesa. Desde entonces he ido incorporando otros nuevos a mi repertorio, pero nunca he dejado de sentir el placer que supone cocinarse uno su propia comida. En cierta forma, es un símbolo del proceso de asumir la responsabilidad sobre la propia vida.

Unos años más tarde comencé a practicar la meditación. Independientemente del tipo o técnica de meditación que empleemos, creo que dedicar un tiempo a estar con nosotros mismos, a cuidar de nuestro mundo interior, es también una forma de asumir nuestra responsabilidad, de hacernos cargo de nuestro propio bienestar.

Después de todo este tiempo, he llegado a sentir que, en realidad, cocinar y meditar no son actividades tan diferentes, que tienen muchos puntos de unión, y que su combinación puede aportarnos experiencias muy gratificantes. En este blog quiero compartir cómo para mí meditación, cocina y alimentación consciente han llegado a ser tres temas que mantienen entre sí interesantes relaciones, que cada persona puede explorar por sí misma.

Cuando tengo un problema o estoy mal por algo, la meditación me suele ayudar a encontrar ese lugar de serenidad desde el que afrontar la situación. Pero en ocasiones la mente está demasiado agitada, no aguanto sentado, así que me voy a la cocina y me pongo a preparar algo. Al cabo del rato la energía ha cambiado, la mente se ha suavizado y el problema ya no parece tan grave. Esto es solo un ejemplo de cómo en mi caso cocinar puede ser una experiencia meditativa, pero hay muchos más vínculos que me gustaría compartir con todas aquellas personas a las que les apasione también este tema. Por ese motivo, te invito a entrar y participar en este blog.

11 comments

  1. Soy Raquel Jimeno, periodista y terapeuta. Me encanta tu blog y tus palabras. Enhorabuena
    Si en algún momento quieres compartir algún artículo en mi web eres bienvenido. La alimentación consciente es tema importante en él. Si organizas algún evento y quieres promocionarlo, puedes hacerlo en nuestra Agenda. Nosotros lo moveríamos en las redes.
    Un abrazo desde Sevilla.

  2. Lucía dice:

    Hola Luis,
    me encanta tu blog, disfruto mucho de lo que ofreces aquí y de la “apertura” que me ha provocado: desde que leo este blog no sólo cocino con una atención tan consciente que antes no practicaba, sino que coso, limpio, me ducho, camino por el campo, acaricio a los gatos y otras muchas cosas las vivo, siento y disfruto en la plenitud de su presente. Eso me hace tener la mente más limpia y los sentimientos más claros y calmos.
    Además, leerte me motiva en la cocina verdadera y positivamente: he probado hacer nuevas recetas que han tenido mucho éxito. Muchas gracias por tu generosidad y tus reflexiones, te seguiré con atención y con gusto. Un abrazo.
    Lucía (la aprendiza de Sol)

    • Luis dice:

      Lucía, muchas gracias. Mi intención con el blog, aparte de expresarme, es compartir con otras personas estas pasiones de la meditación y la cocina. Tu comentario hace que me sienta acompañado. Un abrazo.

  3. Eva dice:

    Buenos días, gracias por este blog, gracias por compartir con nosotros tus experiencias, gracias por tantas cosas que estoy aprendiendo y más que seguro aprenderé.
    Gracias.

  4. Jerónimo dice:

    En hora buena por tu blog, me parece genial la idea de reflexionar sobre donde esta nuestra consciencia a lo largo de toda nuestra actividad diaria, “de como y de que” nos nutrimos.
    Felicidades y ánimo en tu empeño. Te seguiremos de cerca.

  5. Chelo dice:

    Hola, me alegro de que compartas tu experiencia sobre la meditación aderezada con la cocina, ¿o tal vez sea al contrario?. La verdad es que nunca se me había ocurrido pensar en el sonido de las verduras al cortarlas y me parace interesante. Abrazos y suertes

  6. Angel dice:

    Me parece una idea genial, me alegra tu iniciativa y me gusta tu enfoque, estaré atento para no perderme ninguna receta.
    Un abrazo.

  7. Mamen dice:

    Preciosa presentación, amigo.
    Me gusta lo que dices y también como lo dices. Auguro un precioso futuro para este espacio de meditación, cocina y conciencia
    Un saludo afectuoso.

  8. Beatriz dice:

    Interesante enfoque. Me alegra el nacimiento de este blog. Felicidades por la ocurrencia. Estaré atenta a sus nuevos artículos.

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