Lo antiguo y lo nuevo

Cuando el hombre nace es suave y flexible.

Cuando el hombre muere se vuelve duro y rígido.

Las plantas y los árboles nacen delicados y tiernos

pero al morir se vuelven secos y ásperos.

Por eso lo duro y rígido son símbolos de la muerte;

lo suave y flexible son símbolos de la vida.

Tao Te Ching (Lao Tse)

 

pizza-paella-600x452El otro día escuchaba un programa en la radio sobre una asociación de amigos de la paella valenciana, cuya actividad principal, según entendí, consistía en visitar de incógnito diferentes restaurantes donde ofrecían este plato y hacer una valoración de su relación calidad-precio. El objetivo era contribuir a preservar el concepto de paella valenciana frente a “sucedáneos”. El entrevistado también señalaba que una ración de paella no debería ser demasiado cara, sobre unos 12-15 euros como máximo, cuando en muchos sitios ofrecen el plato a 25-30 (como yo pude comprobar hace poco en la carta de un restaurante en el que el resto de platos tenían un precio muy razonable). Seguir leyendo

El ayuno (1)

Hay varios niveles desde los que podemos acercarnos a este asunto del ayuno. Desde el plano más físico hasta el espiritual. Incluso en el primer caso hay personas que ayunan para adelgazar (lo cual creo que es un error), mientras que otras buscan eliminar toxinas de una forma más intensa. Los Evangelios hablan de que Jesús ayunó durante 40 días, pero no creo que sus motivos fueran para tener más salud o un cuerpo más esbelto, sino que seguramente respondían a un objetivo de purificación espiritual, quién sabe… Seguir leyendo

Hay alternativas

Quiero compartir este vídeo que me ha enviado mi amigo José Antonio, y que me parece que sintetiza muy bien algunas cuestiones que me parecen importantes para comprender la situación con respecto a los alimentos en el mundo:
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¿o más bien comemos lo que somos?

Fuente: http://superintim.livejournal.com/

Esta entrada complementa la anterior (“¿Somos lo que comemos?“). Continuando con esa reflexión, se me ocurre que tal vez sea más cierto que comemos según somos: si somos personas tranquilas o nerviosas, si tenemos ansiedad y estamos siempre con prisa o si más bien estamos relajados… todos estos aspectos van a influir en lo que comemos y en cómo lo hacemos.

Es muy fácil ver esto con respecto a la cantidad de comida que ingerimos. En muchos casos se come más de lo necesario por no saber escuchar el cuerpo, sentir cuándo estamos saciados. En ocasiones tratamos de llenar un vacío interior con comida, y esto creo que es algo que todos habremos experimentado en alguna ocasión… Seguir leyendo

¿Somos lo que comemos?

He pasado unos días en el hospital con un cólico nefrítico, y en ese tiempo y los días posteriores he podido reflexionar un poco sobre cómo lo que ingerimos (comida, bebida, otras impresiones…) influye en lo que somos. Seguir leyendo

La televisión

Por unas circunstancias de las que hablaré en otra entrada, durante varios días me he visto “obligado” a ver la televisión de manera más o menos intensiva, después de varios años de “desintoxicación”. Dejo este par de imágenes que me parecen ilustrar lo que pensé y sentí en esos momentos.

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Fuente: http://bioloca.tumblr.com/post/49736365658

 

 

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Fuente: http://nostalgiadeumaproblematica.tumblr.com/post/38785549942

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Flores silvestres

Margaritas silvestres

Paseaba hace unos días por el campo y había miles de flores silvestres de una variedad de formas, colores y olores impresionante. Noté en mí el deseo de hacerme un ramo pero pensé que muchas de ellas se marchitarían nada más cogerlas. Esto me llevó a reflexionar sobre cómo suelo relacionarme con lo que me gusta: quiero poseerlo, incorporarlo a mi círculo o mandala, que forme parte de mí y de lo mío. Seguir leyendo

Cómo como

Mi amiga Remedios me dejó este libro del maestro Mikhaël Aïvanhov (Omraam), al que no conocía, y aunque no he terminado de leerlo todavía, sí he encontrado en él algunos temas interesantes tratados desde otro punto de vista al que hemos presentado en otras partes de este blog (por ejemplo aquí). En esta entrada voy a incluir algunas reflexiones que se hacen en el libro sobre cuál debe ser la forma más sabia de comer. Son fragmentos que copio literalmente. En una entrada posterior incluiré algún otro texto sobre esto mismo.

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Pulsar en la imagen para ver referencia bibliográfica

Es necesario comer lentamente y masticar bien para que esto favorezca la digestión, claro está, pero también por otra razón: la boca es el laboratorio más importante, absorbe las partículas etéricas de la nutrición.

[El autor habla de que la masticación es esencial para alimentar el cuerpo físico, pero según él el ser humano posee otros cuerpos que también es preciso alimentar. Podemos concebir esos cuerpos quizá como partes de nuestra naturaleza o de nuestro ser o funciones, como la vitalidad, la emoción, el intelecto, etc.].

Para el cuerpo etérico hay que añadir la respiración: las respiraciones profundas en el transcurso de una comida producen una mejor combustión.

El cuerpo astral se nutre de sentimientos, de emociones. Deteniéndoos algunos instantes con amor hacia los alimentos, preparáis vuestro cuerpo astral para extraer partículas más preciosas que las partículas etéricas.

Para alimentar su cuerpo mental, un Iniciado se concentra en la nutrición, e incluso cierra los ojos para concentrarse mejor, y se esfuerza en estudiar el alimento bajo todos sus aspectos: de dónde viene, qué contiene, etc.

Los cuerpos de una esencia aún más espiritual los nutriréis dejándoos penetrar por un sentimiento de gratitud hacia el Creador. 

Cuando acabéis de comer, no debéis levantaros enseguida para comenzar a trabajar o a discutir. Tampoco es bueno que os apoltronéis durante una o dos horas en un sillón o en un sofá. Cuando hayáis terminado de comer, tranquilizaos un momento haciendo algunas respiraciones profundas, las cuales permitirán una mejor repartición de energías en el organismo.

Momento presente, momento maravilloso

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Thich Nhat Hanh

 

Hace años leí este poema de Thich Nhat Hanh y me gustó mucho. De hecho, para mí se convirtió en un compañero en momentos en los que lo estaba pasando regular. Hoy quería incluirlo aquí como un regalo, por si os resulta inspirador.
Thich Nhat Hanh es un maestro zen nacido en Vietnam en 1926. Martin Luther King Jr. lo propuso para el Premio Nobel de la paz, por su activismo en contra de la violencia. En la actualidad vive en Francia, donde se exilió en 1972 por su combate pacífico contra la Guerra de Vietnam. Ha escrito numerosos libros, con un estilo sencillo y lleno de poesía, como el que da título a esta entrada, o El sol, mi corazón.

 

El cosmos está lleno de piedras preciosas,NIÑA THICH NHAT HANH
así como nuestro interior.

Deseo ofrecerte un puñado, querido amigo.

Sí, esta mañana quiero ofrecerte un puñado,
un puñado de diamantes que relucen de la mañana a la noche.

Cada minuto de nuestra vida diaria es un diamante que contiene
el cielo y la tierra, la luz del sol y los ríos.

Sólo necesitamos respirar con suavidad para que el milagro se revele:
los pájaros cantando, las flores floreciendo.

Aquí está el cielo azul, aquí está la nube blanca flotando,
tu preciosa mirada, tu bella sonrisa.

Todo ello contenido en una joya.

A ti, que eres la persona más rica de la Tierra
y que te comportas como un hijo que ha caído en la indigencia,
te ruego que vuelvas para recoger tu herencia.

Que nos ofrezcamos unos a otros felicidad y aprendamos
a morar en el momento presente.

Que conservemos la vida en nuestros brazos.

Mermelada de naranja amarga con azúcar moreno

El patio de los naranjos en la Mezquita de Córdoba

El patio de los naranjos en la Mezquita de Córdoba. Foto: http://acuacordoba.blogspot.com.es/2010/12/patio-de-los-naranjos.html

Cuando era pequeño me hacía mucha gracia ver a los extranjeros intentar comer las naranjas amargas que crecen en las calles de Córdoba. Esas naranjas no se pueden comer. En principio.

El naranjo amargo, además de darnos su fruto agrio, está lleno de espinas, algunas de varios centímetros de longitud, y terriblemente afiladas. Nos está diciendo: “Déjame en paz”. ¿Es posible defendernos sin hacer daño a los demás?

Sin embargo, ese mismo naranjo impregna las calles de la ciudad de olor a azahar cuando está en flor. Hasta el árbol más “amargado” tiene algo bueno que ofrecernos, igual que las personas. Seguir leyendo