Hay alternativas

Quiero compartir este vídeo que me ha enviado mi amigo José Antonio, y que me parece que sintetiza muy bien algunas cuestiones que me parecen importantes para comprender la situación con respecto a los alimentos en el mundo:

¿Qué podemos hacer nosotros? En el vídeo se dan algunas pistas, algunas de las cuales ya se han expuesto en algunas entradas de este blog. Como dice la periodista, la acción individual es importante, pero más lo es la colectiva. Por mi parte, quiero aportar mi granito de area a través de estas páginas, insistiendo en estos temas y colaborando a su difusión y a la toma de conciencia por parte de quien las lee. Para mí, algunas de las actuaciones que os invito a emprender son:
1. Reducir siempre que sea posible las compras en estos establecimientos y acudir al pequeño comercio de proximidad.
2. Potenciar el consumo de alimentos locales. Para ello, es bueno identificar mercados en los que los agricultores de la zona ponen a la venta sus productos.
3. Reducir el consumo de transgénicos, leer las etiquetas de los envases para comprobarlo (aunque cada vez será más difícil por las razones que aduce la periodista…). La mayoría del maíz y de la soja (incluida la leche) son transgénicos. Hay algunas leches de soja que especifican que las semillas no son transgénicas.
4. Reducir el consumo de alimentos preparados o precocinados frente a frescos.
5. Participar en iniciativas de huertos familiares, etc., es decir, producir nosotros parte de nuestros alimentos si tenemos esa posibilidad.

Llevo años trabajando en seguridad alimentaria (conseguir el acceso de la población a suficientes alimentos, en calidad y cantidad adecuadas), y todas las afirmaciones que se hacen en el vídeo son cuestiones que se conocen e intentan trabajar por parte de muchas organizaciones públicas y privadas. Quiero insistir en la idea de que no hay hambre en el mundo porque no haya suficientes alimentos (como se dijo aquí).

Por este motivo, la siguiente noticia que apareció hace poco en los medios referente la FAO, institución de las Naciones Unidas cuya misión fundamental es conseguir que todo el mundo pueda acceder a la alimentación, me pareció muy desafortunada y que podía distraer la atención con respecto a las verdaderas causas del hambre. Me preguntó por qué alguien en FAO hizo esta sugerencia, ¡qué error!:

insectos para picar

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/14/actualidad/1368553748_109418.html

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