Queso de soja para untar

Muchas personas no toleran bien la leche o han decidido dejar de consumir productos derivados de los animales (veganos). En esta receta muestro cómo se hace una crema de “queso” de soja que puede ser un buen “sustitutivo” del tradicional queso tipo filadelfia, si bien esta misma receta se puede hacer con leche animal: el procedimiento es idéntico, solo sustituimos un tipo de leche por el otro (y si queremos, podemos añadirle un poco de nata líquida).

Elaborar nuestros propios alimentos nos da una perspectiva diferente de lo que consumimos y cómo lo hacemos. Comprar un queso de untar en el supermercado o prepararlo nosotros mismos son dos cuestiones muy diferentes, y no solo porque en el segundo caso sea más sano al utilizar ingredientes y procesos más saludables, sino porque  estamos poniendo más que los ingredientes físicos: nuestra ilusión, nuestro cariño y cuidado. Por eso en este blog insistiré en que, cuando podamos y nos apetezca, preparemos nuestros alimentos.

Para esta receta, muy sencilla, necesitamos lo siguiente:

Ingredientes:

  • 2 litros de leche de soja. Yo uso la marca Yosoy, porque utiliza soja no transgénica y agua del Montseny, y sale muy bien de precio. Con esos 2 litros se obtienen aproximadamente unos 400 gr. de queso. Si queremos menos o más cantidad, ajustamos en la misma proporción.
  • Zumo de un limón y medio (aproximadamente 60 gr.)
  • Sal al gusto
  • Otros ingredientes al gusto. En esta receta yo he usado orégano y semillas de amapola,  podemos incorporar también trocitos de frutos secos (nueces, avellanas…), etc.
Recipiente y colador

Recipiente y colador

Utensilios:

  • Una olla de acero inoxidable o de barro.
  • Un colador grande
  • Un paño de algodón o lino de unos 25×25 o 30×30 cm aproximadamente. El que yo usé era un poco pequeño y da problemas.
  • Un palo de madera o similar (yo uso una cuchara de madera).

En primer lugar, se calienta la leche de soja hasta los 85-90º, es decir, casi al punto de ebullición (yo lo controlo con un termómetro, pero no pasa nada si arranca a hervir: simplemente la retiramos del fuego y esperamos dos minutos a que se enfríe un poco). En ese momento, apagamos el fuego y retiramos la olla, agregamos el zumo de limón, removemos bien, tapamos la olla y esperamos unos 25 minutos.

Colocación del paño

Colocación del paño

Pasado ese tiempo, ponemos el colador encima de un recipiente, y lo cubrimos con el paño. Echamos la leche en el paño poco a poco, evitando que rebose por los lados. Después anudamos el paño al palo, uniendo las esquinas opuestas mediante nudos. Ponemos el palo con el paño colgando atravesando el recipiente, para que el líquido vaya cayendo en él. Aquí lo importante es que consigamos altura, así que si el recipiente no es suficientemente alto, podemos utilizar otros elementos (como cajas de galletas) que podemos colocar a ambos lados del recipiente, apoyando en ellos el palo, para conseguir la altura deseada, es decir, que el paño no roce la base del recipiente. A veces, si repetimos el proceso con el líquido que hemos filtrado, es decir, lo calentamos de nuevo y le echamos más limón, se puede obtener un poco más de queso.

Ahora esperamos a que poco a poco, y por efecto de la gravedad, vaya cayendo todo el líquido y vaya quedando solo la materia sólida en el paño. Dependiendo de la densidad de la tela, esto puede requerir varias horas. Pasado un tiempo, podemos ayudar con las manos, retorciendo un poco el palo para que el propio paño haga presión y se expulse más líquido, pero esto hay que hacerlo con mucha suavidad para evitar que rebose el queso o que se rompa el paño.

Una vez tenemos la parte sólida con una densidad aceptable, similar a la del queso filadelfia, la sacamos del paño, ayudándonos incluso con un cuchillo liso para “raspar” el paño y extraer todo el sólido que sea posible, y vamos echando el queso en un recipiente amplio, donde añadimos la sal y demás ingredientes al gusto de sabor, y removemos con las manos para mezclar todo.

Pasamos el producto resultante a un recipiente de vidrio con tapadera (tipo fiambrera pequeña o similar) y lo guardamos en la nevera, como máximo durante una semana.

El resultado: queso de soja tipo filadelfia, con orégano y semillas de amapola

El resultado

 

 

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